Este viernes llega con dos propuestas francesas muy interesantes: El Nombre (Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, 2012) y Érase Una Fe (Pierre Barnérias, 2010). El cine francés lleva unos años exportando al resto de Europa sus productos. Unos de más calidad que otros pero como una gota después de otra han ido calando en la taquilla española. Tenemos como ejemplo los casos recientes de The Artist o Midnight in Paris. Francia posee una de las industrias de cine más fuertes de Europa. Una causa de esta continua expansión de su cinematografía está en hacer películas que puedan gustar a un público amplio: hacer industria con calidad.
Esta vez la película que tiene oportunidad de hacerse hueco en la cartelera es la comedia El nombre. Para hacernos una idea está dentro del formato de Un dios salvaje en la que el guion de Yasmina Reza y Roman Polanski mostraba la desfachatez y la superficialidad de la "buena educación". En el caso de El nombre a raíz de una reunión familiar en donde se discute el nombre que se le va a poner al niño que está en camino surgirá todo lo que no se ha dicho por "respeto" y "buenos modales". Una comedia inteligente y bien rodada.
