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Mascadito o de degustación propia. El montaje transparente o el montaje protagonista

Carnage (Un dios salvaje, Roman Polanski) es una adpatación de una obra de teatro con un solo escenario.  Eso no quita que el uso del plano en profundidad, la puesta en escena de los actores y la colocación de la cámara no sean protagonistas.

¡Que no se note! ¡Que no se vea! ¡Que nadie se de cuenta! parecen gritar los que prefieren un montaje de los planos transparente. Se creen que los espectadores son tontos. Acaso la literatura más importante y renovadora no ha tomado como estandarte un perfeccionamiento del lenguaje, un lenguaje que se basa en la creación y no en un acumulo de reglas estandarizadas y convencionales. Parecen que tienen un trauma ya que aspiran a que los cambios de plano no se vean y para ello en muchas ocasiones recurren a un exceso de  planos (por ejemplo el uso del plano-contraplano en una conversación). ¡Poner al espectador en una posición ideal y privilegiada! gritan. Me vienen a la cabeza las secuencias de acción de la saga Bourne de Paul Greengrass.

Decía Andre Bazin acerca del montaje que consistía en la "creación de sentido que las imágenes no contienen objetivamente y que procede únicamente de sus mutuas relaciones". Una premisa muy clara y contundente. Creación de sentido. Por lo tanto creación. En este sentido todo aquel que piense que el cine puede ser objetivo está totalmente equivocado, al menos según Bazin. El montaje es subjetivo incluso en el cine documental e incluso en el más realista. El cine es una mirada personal del director a la realidad. Además puede considerarse el montaje más allá de la mera unión de planos. El montaje llega a la creación de una historia y de unos personajes. Érase el cine de ficción.

CASO: Hay cine de animación más allá de Pixar: Malcolm Sutherland

Existen todo tipo de premios para las películas. Desde mejor película hasta mejor sonido. Entre algunas de las candidaturas está la de mejor película de animación. Y a veces uno se pregunta por qué tiene que hacer esa distinción tan explícita. En los últimos años, en los Oscar, casi siempre ha ganado en esta categoría Pixar: Toy Story 3, Up, Wall-e... Sin embargo, muchos se han quejado diciendo que se habría merecido también el premio a mejor película del año. Estoy de acuerdo: grandes historias con acabado perfecto. Excepto porque en las de animación no hay actores casi todo este tipo de películas que vemos en el cine siguen el mismo esquema que las películas de carne y hueso. ¿Por qué diferenciarlas? ¿Qué sentido tiene hacer películas de animación si siguen las mismas estructuras que las que no son animadas?

El cine de animación tiene unas características propias, unas potencialidades que pueden quedar obstruidas en el modelo tan narrativo al que nos tiene acostumbrado Pixar y Dreamworks especialmente.
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