Los descendientes (Estados Unidos, 2012) sigue una corriente de cine que lleva desarrollándose desde hace unos cuantos años. Directores como
Jason Reitman,
Tom McCarthy,
Paul Thomas Anderson o
Wes Anderson. Por su realista mirada a la realidad y por su comedia un tanto ácida y desengañada estos directores han forjado una cara nueva del cine contemporáneo.
Alexader Payne (de raíces griegas, aunque no tiene ninguna crisis creativa) es el director, guionista y productor de esta fantástica comedia-drama (si es que se la debe encasillar). Payne no se corta un pelo y deja al espectador bien sentado en la butaca desde el comienzo de la película con la voz en of de Matt King (
George Clooney): la escéptica visión del mundo de King:
El sol brilla, los pájaros cantan... ¿y qué? Estoy en el hospital y estoy sano. El paraiso se puede ir a la mierda.