Billy Beane revolucionó el baseball con una técnica basada en la predicción de los resultados a raíz de convertir en pura estadística el deporte. Sobre esta idea se sostiene lo que Bennet Miller (director), Brad Pitt (actor) y Aaron Sorkin (guionista) han levantado. La película peca en el mismo punto que la anterior película de Miller: no hay condensación de información y la acción se hace repetitiva. La historia se desarrolla no en los partidos sino en los entresijos previos a cada partido en el despacho de su gerente. Sorkin se demuestró como el fichaje perfecto para contar la historia. De hecho es un experto a la hora de tejer sus guiones con diálogos enrevesados y sutiles en su exposición. Pero aquí le falla la trama que se alarga y focaliza en exceso en el papel de un Brad Pitt que encarna perfectamente al soberbio y racional Billy Beane (la prueba está en la imagen de arriba). Sin embargo, hay momentos de intenso dramatismo con unos silencios cargados de significado.El sábado saldrá en el blog las mejores críticas de las películas que veáis. Tuitea con #tucritica
— Filling the gaps (@FTGaps) 6 de febrero de 2013
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CASO #45 Moneyball... y deja la pelota quietecita
Billy Beane revolucionó el baseball con una técnica basada en la predicción de los resultados a raíz de convertir en pura estadística el deporte. Sobre esta idea se sostiene lo que Bennet Miller (director), Brad Pitt (actor) y Aaron Sorkin (guionista) han levantado. La película peca en el mismo punto que la anterior película de Miller: no hay condensación de información y la acción se hace repetitiva. La historia se desarrolla no en los partidos sino en los entresijos previos a cada partido en el despacho de su gerente. Sorkin se demuestró como el fichaje perfecto para contar la historia. De hecho es un experto a la hora de tejer sus guiones con diálogos enrevesados y sutiles en su exposición. Pero aquí le falla la trama que se alarga y focaliza en exceso en el papel de un Brad Pitt que encarna perfectamente al soberbio y racional Billy Beane (la prueba está en la imagen de arriba). Sin embargo, hay momentos de intenso dramatismo con unos silencios cargados de significado.
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